Betty Hill, la primera persona que, junto a su marido, denunció haber sido abducida por un OVNI, murió el 17 de octubre a los 85 años, víctima de un cáncer de pulmón. La historia de Barney y Betty Hill se remonta a 1961. Él tenía por entonces 39 años y trabajaba en el servicio postal de EEUU. Ella tenía 41 y era supervisora en el Departamento de bienestar infantil. Cuentan que eran objeto de una enorme presión social por tratarse de una pareja interracial, en una época en la que este tipo de matrimonios estaba muy mal visto. El estrés le provocó a Barney una úlcera, por lo que él y su esposa decidieron tomarse unas vacaciones, y eligieron Canadá como destino. De regreso a Portsmouth -ciudad donde residían-, bien entrada la noche del 19 de octubre, vieron una enorme luz cuando atravesaban las Montañas Blancas de New Hampshire. Una luz que se movía desde el cielo, y que en principio confundieron con una estrella, después con un planeta y posteriormente con un avión "que aparecía y desaparecía" y que les acompañaba en su camino. Un paréntesis de dos horas Barney decidió parar el coche con el fin de poder observar el objeto con sus prismáticos. Pudo distinguir luces y ventanas. El objeto se acercó un poco más, y entonces creyó ver siluetas en el interior. Muy asustado, regresó al vehículo y emprendió el camino a toda velocidad. Sin embargo, llegaron a su casa con dos horas de retraso. Dos horas que quedaron como un paréntesis en su memoria. Durante dos años lo que había sucedido en esas dos horas fue una incógnita para los Hill, que sólo recordaban haber visto el platillo volante y haber oído un pitido. Así lo comunicaron a las autoridades de la Base Aérea de Pease, quienes, según su testimonio, les confirmaron que en sus radares se había colado un objeto no identificado. Los dos siguientes años desde el incidente fueron un infierno para la pareja, que vio agravada la úlcera de Barney, y sufrió crisis de ansiedad, hipertensión, insomnio y pesadillas. Pesadillas en las que eran introducidos en un espacio no identificado contra su voluntad. Hipnosis regresiva Acosados por estos trastornos, acudieron a un prestigioso psiquiatra y neurólogo de Boston especialista en terapia hipnótica, que -mediante regresiones- logró que Betty y Barney 'reconstruyeran' esa laguna mental de dos horas. En las grabaciones de esas sesiones, el matrimonio relató cómo la nave había aterrizado en la carretera, y cómo los extraterrestres les habían secuestrado, llevado al platillo y sometido a todo tipo de exámenes físicos. Después habían sido liberados, aunque antes les sometieron a un proceso de hipnosis para ordenarles que no contaran nada de los sucedido. Según sus descripciones, los alienígenas eran calvos, de 1,5 metros de altura aproximadamente, piel grisácea, cabeza en forma de pera y ojos achinados similares a los de los gatos. Incluso se pintó un mapa interestelar a partir de las descripciones de Betty, basadas en las enseñanzas del líder de los extraterrestres. Tiempo después, se verificaría la existencia de dos estrellas que figuraban en ese mapa. Después de que los Hill hicieran público su testimonio, varias personas decidieron 'salir del armario' y contar sus propias e increíbles experiencias con los OVNIS.





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